Como es bien sabido, en Heliograbado o Fotograbado en Plancha de Cobre se utiliza un papel gelatinizado y pigmentado, comúnmente designado por su nombre en inglés, carbon-tissue. El nombre procede del hecho de que originalmente el papel se comercializaba y se utilizaba para la técnica del Carbón Transportado (Carbon Transfer Process). Aunque no hay una traducción normalizada en español y dado que este texto se centra en el Heliograbado y no en la técnica del Carbón Transportado, se propone denominarlo como Soporte Temporal y así se hará de aquí en adelante.
Este papel, gelatinizado y pigmentado en rojo de forma específica para Heliograbado, se suministró sin interrupción por diversos fabricantes desde su aparición a finales del Siglo XIX. Con alguna interrupción en los inicios del Siglo XXI, finalmente y desde 2005, la empresa Cape Fear Press de Estados Unidos, ha sido el único suministrador de soporte temporal para heliograbado en dos versiones algo distintas, el Dragon Gravure y el Phoenix Gravure. Por último, en Julio de 2022 se anunció por parte de Cape Fear Press que el Dragon Gravure, el más utilizado para imágenes de tono continuo, dejaba de estar disponible. Desde esta fecha pues, el único papel gelatinizado y pigmentado para Heliograbado es el Phoenix Gravure, suministrado por la empresa mencionada.
Dado que el citado Phoenix Gravure es la última versión comercial disponible y su permanencia de suministro en el futuro resulta difícil de predecir, parece prudente pensar en la preparación de soporte temporal para heliograbado por cuenta propia, anticipándose así a una posible desaparición definitiva del mercado. De hecho, hace ya muchos años que los practicantes de la técnica del Carbón Transportado no disponen de papel gelatinizado y pigmentado en formato comercial. Es por ello que lo preparan por sí mismos y existe mucha información disponible al respecto, sobre todo en Internet y grupos de redes sociales especializados.
De todos modos, debe hacerse una distinción entre el papel gelatinizado y pigmentado o carbon-tissue para la técnica del Carbón Transportado y el soporte temporal para Heliograbado. El primero tiene por misión que la gelatina se endurezca bajo la acción de la luz UV y un foto-iniciador, reteniendo así el pigmento que conformará los tonos de la imagen cuando el conjunto gelatina endurecida-pigmento se “transporten” al soporte definitivo y se proceda al lavado de la gelatina que no se endureció durante la exposición. En cambio, en el caso del Heliograbado, la gelatina expuesta se “transporta” sobre la plancha de cobre. Después del lavado de la gelatina que no se endureció con la exposición, el conjunto gelatina endurecida-pigmento no conforman la imagen final sino sólo una reserva que ha de controlar el grabado al ácido de la plancha.
El mencionado control del grabado al ácido de la plancha de cobre implica que durante esta etapa del proceso, el Cloruro de Hierro (III) debe empapar la gelatina, difundirse a través de ella, alcanzar el metal y corroerlo. Además, el resultado de la corrosión ha de evacuarse de nuevo a través de la gelatina que cubre el Cobre, permitiendo la renovación de Cloruro de Hierro (III) fresco y así proseguir hasta el final del proceso de grabado al ácido. Si se prescinde de la aguatinta tradicional de polvo de resina o asfalto y se procede a la doble exposición a través de una trama y el positivo, la complejidad del grabado al ácido es todavía algo mayor. El Cloruro de Hierro (III), en su penetración hacia el Cobre y la liberación de los productos de la reacción no sólo han de hacerlo por difusión a través de la gelatina, sino también a través de conductos capilares, sobre todo en las zonas de la imagen con Negro o sombras. En este supuesto, la concentración (densidad/viscosidad) del Cloruro de Hierro (III) es decisiva , pero la estructura y propiedades de la gelatina endurecida tienen también una gran relevancia. Tenemos aquí pues un claro diferencial respecto de la técnica del Carbón Transportado.
No debe olvidarse tampoco que la mencionada complejidad debe respetar, en la medida de lo posible, la consecución de un grabado al ácido en profundidad que esté lo más relacionado posible con la gama tonal de la imagen en cuestión. Así pues, los siguientes post sobre esta temática, tratarán de facilitar la toma de decisiones acerca de la preparación de soporte temporal específicamente adecuado al Heliograbado.
As it is well known, Heliogravure or Photogravure on Copperplate uses a gelatinized and pigmented paper, commonly known as carbon-tissue. The name comes from the early times when this paper was only used by the practisers of the Carbon Transfer Process. This paper, gelatinized and pigmented in red for its specific use in Heliogravure, was almost continuously available from several manufacturers since it appears at the end of the XIX Century. From 2005, the only opportunity to acquire carbon-tissue for Heliogravure was through Cape Fear Press, from the United States, providing two slightly different versions, the Dragon Gravure and the Phoenix Gravure. Finally, on July 2022, Cape Fear Press announced that the Dragon Gravure paper, mostly used for continuous tone imaging, was discontinued. From this time, the solely available carbon-tissue for Heliogravure in the market is the above mentined Phoenix Gravure.
Taking into account that the mentioned Phoenix Gravure is the last carbon-tissue available and its permanence in the market is not so easy to predict, it seems logical to try to prepare some kind of hand made carbon-tissue in advance to a definitive cease in production. This hand made practice is already common among the Carbon Transfer Process from many years ago, because of the lack in the market of any intended carbon-tissue for this technique. Consequently, there is a lot of information about how to prepare this carbon-tissue both in Internet and in specialised social network groups.
Nevertheless, it is necessary to distinguish between the carbon-tissue for Carbon Transfer Process and that intended for heliogravure. The first has as a goal the gelatine hardening under the action of the UV light and a photo-initiator. In this way, the pigment trapped into the hardened gelatin will create the image tone when the assembly gelatin-pigment will be transferred to the final support and after washing out the non hardened gelatin. Conversely, in the Heliogravure, the exposed gelatin is transferred to the copperplate surface. After the non hardened gelatin is washed out, the assembly hardened gelatin-pigment aren’t an image but a resist controlling the copperplate etching under the action of an acid.
This etching control implies some issues during the process. The Ferric Chloride used as etching solution must swell the gelatin, diffuse through it, reach the metal and etch it. Additionally, the etching residual compounds must be evacuated through the gelatin, which is on top of the copperplate, allowing for the renewal of etching solution and so on until the final of the etching process. If there is not a traditional rosin powder or bitumen aquatint and the method employed is that of the double exposure through an screen and the positive, the etching process complexity is even a bit higher. The respective paths followed by the Ferric Chloride and the etching residual compounds must not only done through the gelatin thickness, but along capillary pipes, mainly in the image regions of black and shadows. In all this process, the Ferric Chloride concentration (density/viscosity) is crucial, but the internal properties of the hardened gelatin are too of great significance. We are then faced to a clear difference by rapport to the Carbon Transfer Process.
We need also to realize that all this etching complexity above described must respect an etching depth relationship as close as possible to that of the image tonal range. Then, the following posts will try to explain how to proceed in the preparation of carbon-tissue intended for Heliogravure.

